Neurólogos granadinos constatan que la trombolisis facilita una facilita una vida independiente al 50% de los pacientes tras un ictus cerebral. 10 Ago 2005
Neurólogos del
Hospital Virgen de las Nieves de Granada han constatado que el tratamiento por trombolisis de los ictus isquémicos permite elevar del 30 al 50 por ciento el número de pacientes que son capaces de llevar una vida independiente a partir de los tres meses de sufrir el infarto cerebral.
El ictus o accidente vascular cerebral consiste en la interrupción brusca de la llegada de la sangre al cerebro y en España supone la primera causa de muerte en las mujeres y la segunda en los hombres, según explicó el jefe del servicio de Neurología del hospital granadino, Angel Ortega.
Señaló que el 80 por ciento de los ictus son isquémicos -provocados por la obstrucción de una arteria-, mientras que el 20 por ciento restante son hemorrágicos -debidos a la rotura de una arteria-, y añadió que la trombolisis, consistente en la aplicación de un fármaco por vía intravenosa, sólo se puede aplicar en el primero de los supuestos, ya que persigue disolver el coágulo responsable del infarto.
El coordinador del Proceso Ictus en el Hospital Virgen de las Nieves, José Maestre, subrayó que, en la actualidad, la trombolisis es el único tratamiento específico para el ictus isquémico y señaló que sólo se puede aplicar en los casos que llegan en las tres horas siguientes de que aparezcan los primeros síntomas, así como en pacientes con determinados niveles de tensión y azúcar en sangre, entre otros parámetros. Maestre explicó que aplican el tratamiento desde febrero de 2002, fecha desde la que llegaron al hospital granadino 2.500 casos de ictus isquémico, de los que sólo pudieron aplicar trombolisis en poco más de 1 por ciento, porcentaje que se habría elevado hasta el 10 por ciento si los pacientes hubieran llegado a tiempo. Por ello, señaló que es fundamental que los ciudadanos se conciencien de la importancia de detectar a tiempo los tres síntomas característicos del ictus, tanto isquémico como hemorrágico, que son la desviación de la boca, la pérdida de fuerza y sensibilidad en parte del cuerpo y dificultades para hablar y entender. Apuntó que, dado que para que se pueda aplicar la trombolisis es primordial coger a tiempo a los pacientes, es fundamental que los sanitarios den prioridad a la atención de estos enfermos.
En este sentido, reclamó la puesta en marcha del Plan Placa (Plan de Ataque Cerebral Agudo), que coordinará la actuación del sistema ante un caso de ictus, anunciado por la Consejería de Salud hace un año y medio, y que sólo se ha puesto en marcha de forma no oficial en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, donde se ha multiplicado por el tres el número de pacientes que llegan a tiempo para ser tratados. Maestre dijo que, según las estadísticas que manejan, un tercio de las personas que sufren un ictus isquémico muere, otro tercio padece secuelas grave y el 30 por ciento lo supera de forma espontánea, mientras que con la aplicación de trombolisis este porcentaje se eleva al 50 por ciento. Explicó que desde febrero de 2002 han podido tratar con trombolisis a 34 pacientes granadinos, de los que 11 superaron totalmente la enfermedad de forma "espontánea" y otros 17 gracias al tratamiento, "lo que significa que en realidad hemos curado a seis personas". Subrayó que aunque este número puede parecer "muy pequeño" el éxito del tratamiento tendría un mayor "impacto" si se cogiera a más gente a tiempo.
En la actualidad, la trombolisis se aplica de forma "provisional" en unos 40 hospitales de España dado que la Agencia Europea del Medicamento aún no ha autorizado definitivamente el uso del fármaco en el que se basa.